Carta de una mamá búlgara

Este artículo es una respuesta a la carta de una madre búlgara resiente en Madrid

Ayer por la noche recibí un mail de una madre búlgara afincada en Madrid:

Hola me llamo Ivana y soy de Pleven. Vivo en España desde 1998. Te escribo desde (un barrio madrileño de la zona sur). Tengo 50 años y dos hijos nacidos en Bulgaria, uno de 25 y otro de 22. Ambos se han criado en Madrid y se han adaptado a la cultura española. Empiezo a estar desesperada y frustrada ante las dificultades de mis hijos para encontrar pareja y trabajo. Uno de ellos habla 3 idiomas. Cada vez les veo peor de ánimo y son muy jóvenes para pasarlo tan mal. No entiendo que pasa. No me imaginaba que las cosas para mis hijos iban a ser así. Yo les digo que no busquen pareja en discotecas ni en aplicaciones como Tinder. Y que tengan paciencia para encontrar trabajo. He leído tu entrevista en descubrebulgaria.net y como tuviste relación con la comunidad búlgara que llegó a Madrid a mediados de los 90, quería conocer tu opinión. Gracias.

He de decir que en las últimas semanas, con la proximidad del verano y las vacaciones, he recibido varios mails de españoles que quieren ir con amigos a pasar el verano a Bulgaria. Me preguntaban si es fácil o difícil ligar con chicas de Bulgaria. Concretamente me preguntan por las ciudades de Sofía y Varna. Es un tema que posiblemente trate más adelante.

Voy a escribir este post, como respuesta al mail de la madre búlgara, desde varios puntos de vista, evitando el morbo. Voy a conectar puntos que a priori pueden parecer inconexos dando una perspectiva transversal.

El Informe Petras de 1995

En 1995 el gobierno del por entonces presidente de España, Felipe González, encargó un informe sociológico llamado Informe Petras. Este provocador e incómodo informe hizo una predicción sobre la posible evolución social que sufriría el país en alguno de sus aspectos más importantes como el trabajo o las relaciones personales. Digamos que son unas conclusiones socio-económicas que afectarían a la clase trabajadora frente al imparable avance de la tecnología:

Los jóvenes, insertos en un mundo de competición sin recursos ideológicos o una memoria histórica de las luchas antifranquistas u obreras, son vulnerables a los mensajes individualista escapista, nacionalista o incluso racista (que culpa a los emigrantes).

La frase anterior, recogida literalmente del Informe Petras, muestra un entorno hostil, que quizá no afecte durante los primeros años de la veintena, pero cumplidos los 30 años las cosas empiezan a ser muy distintas.

La contradicción entre haberse criado entre algodones y un futuro incierto genera un miedo y frustración social en los jóvenes trabajadores que, si no se encauza a través de la política de clase, puede degenerar en violencia individualizada.

La tecnología avanza, el ser humano se va reinventando. Es parte de nuestra naturaleza. Una vez nos situamos en este marco de modernización, el concepto de las relaciones sociales se redefine. Y ahora podemos enfocarnos en el punto de vista de la madre búlgara que me ha escrito el mail:

La inseguridad personal va ligada a relaciones transitorias; las historias personales son una serie de buenos y malos episodios desconectados entre sí. Todo lo cual refuerza un sentido de "egocentrismo" y una carencia de facto tanto de solidaridad como de capacidad para mantener relaciones serias a largo plazo.

Llegados a este punto, y siendo conscientes de que nos habían vendido que nos ganaríamos la libertad financiera a través de una titulación universitaria, desde mi punto de vista hemos sido engañados. Hemos sido parte de los cimientos de un sistema que necesita emplear a profesores un sistema educativo del que quizá no saquemos nada, y solo nos consuele el hecho de decir he hecho lo que me han dicho pero no ha servido de nada.

Se necesita contrarrestar la ideología egocéntrica y atomizadora que ha ganado ascendiente entre muchos trabajadores temporales fuertemente explotados y marginados, los cuales fácilmente aceptan críticas al sistema y quieren sacar beneficios de todas las huelgas, pero se siguen resistiendo a compromisos sociales que atenten contra sus gratificaciones inmediatas.

Entiendo el Informe Petras como una lectura que puede aportar ciertos puntos de vista no explorados a una pregunta tan oportuna o impertinente: ¿Qué cantidad de recursos económicos y mentales estás dispuesto a destinar a las relaciones personales después de leer el Informe Petras?

Las relaciones de pareja desde la perspectiva de un empresario

Libre Mercado, para mi significa libertad de explotación. ¿Cuántos de nosotros no hemos sido seducidos por aquellas frases que afirmaban que en un mercado global las oportunidades son eternas y para todos?

Ya no existen los pobres, ahora hay perdedores. Y si no se alcanza el éxito, a lo mejor no te has esforzado lo suficiente. Quizá eso es lo que un directivo del consejo de una administración de una multinacional quiera hacernos pensar.

Vamos a hacer una analogía con las relaciones personales. Como dicen los Chikos del Maíz, el lugar en el que naces marca tu futuro. Creo que es una verdad a medias, pero es una afirmación interesante y contundente.

¿Estaría el hijo de un alto directivo expuesto a las temporalidades amatorias que han traído las nuevas sociedades de consumo? ¿O se los protege?

Entiendo que en los colegios mayores de sus universidades, sus novatadas son cosas de gente acomodada para gente acomodada. El hijo de un panadero le prendería fuego a la habitación de un "veterano" en caso de ser objeto de alguna broma de mal gusto.

En los buenos barrios van a proteger a sus jóvenes y a sus adolescentes, porque todos tenemos un límite y al final todos nos doblegamos después de varios golpes. Unos aguantan más y otro aguantan menos. Pero siempre se cae de rodillas.

Mientras una joven acomodada pasa las tardes de invierno imaginando su puesta de largo, en la periferia deberíamos tatuarnos a fuego que cuando nos caigamos debemos hacerlo de espaldas, para tardar lo menos posible en volver a ponernos de pie.

Las relaciones de pareja desde la perspectiva de la clase trabajadora

Patrones. La vida de los de abajo se mueve por patrones. Y los patrones tienen un problema, y es que son invariables en el tiempo y se pueden quedar obsoletos. Sin embargo, la máxima de los emprendedores y de los empresarios de éxito es la flexibilidad, la capacidad de adaptación al medio y una frase sencilla que lo resume todo: Si quieres resultados distintos, intenta algo distinto.

La tecnología avanza. Hacen falta menos trabajadores. Y se siguen manteniendo sistemas educativos arcaicos. ¿Por qué? Porque hay muchas familias encabezadas por profesores y tienen varios hijos. Para que las cosas no se desmadren interesa que la incorporación a la vida profesional se retrase.

El trabajador convencional, el que quiere cumplir su horario e irse a casa con su familia, tiene muy interiorizada una secuencia de patrones que se repiten generación tras generación:

Estudiar => Trabajo => Pareja => Hipoteca => Hijos

¿Son válidos esos patrones? ¿Siguen teniendo sentido? El argumento "las cosas siempre han sido así" no sirve. Y el de "Me han educado para un tipo de vida ordenada" tampoco. Los señores empresarios del apartado anterior te necesitan para que le hagas ganar dinero, en una cultura que se ha convertido en la religión del beneficio inmediato:

    · Consumismo

    · Explotación laboral de trabajadores jóvenes

Para que las dos premisas anteriores sean efectivas, hay que sacar de la ecuación el concepto de familia. Una madre y un padre de familia no van a gastar ni medio minuto de energía mental en crearse un avatar en Instagram.

La filosofía del beneficio inmediato se puede extender a las redes sociales o las aplicaciones para ligar. Lo suelo relacionar con esa mentalidad de los antiguos romanos del "comer y vomitar para seguir comiendo".

Otro error gravísimo que se comete en los colegios públicos es premiar ciertas actitudes como la introversión o los resultados académicos sobre unas materias que no aportan nada en el mundo real. Los empresarios saben que las habilidades sociales que te pueden hacer llegar lejos están del lado de los siempre castigados niños hiperactivos. Claro que se pelean y claro que son competitivos. Sin embargo se les castiga.

Esa competitividad es la que luego se echa de menos en las familias con dos hijos que no llegan a fin de mes: Cariño, te falta iniciativa

La clase obrera siempre ha encontrado cierta superioridad moral en las actitudes conservadoras. Creo que es una forma más de imitar la vida de los privilegiados, muchas veces he escuchado eso de "me han educado de forma tradicional".

Una sociedad de consumo es un negocio en sí misma. Las relaciones entre hombres y mujeres son un nicho económico indudable y el dinero no respeta ya ni al "conservador" ni a las "viejas glorias". Hablando de negocios y de tecnología: Sega y Nintendo se creían enemigos. Al final, cuando las aguas se calman, hemos visto a Sonic y Mario en un mismo videojuego. Sega terminó arruinada al final de una guerra que no tendría que haber ocurrido. Que nos sirva de experiencia.

¿Es necesario que los chavales aprendan a ligar?

Desde el punto de vista del business, si hay necesidad, hay negocio. Aunque sea algo que llevemos grabado en el ADN. Siguiendo la línea del pensamiento transversal, voy a contestar con otra pregunta:

¿Cuál es el objetivo final de ligar?

    · ¿Una aventura esporádica?

    · ¿Conocer a la madre de tus hijos?

    · ¿Buscar la validación femenina para sentirnos útiles y realizados?

    · ¿Una aventura esporádica?

    · ¿Sentir el subidón de energía de ser elegido por una persona del otro sexo?

    · ¿Es la "actitud" y "adrenalina" de la naturaleza humana?

Las preguntas anteriores, aunque parezca mentira, quedan en un segundo plano ante otra más filosófica pero a la vez más necesaria: ¿Un chico por naturaleza necesita ligar?

Al final nos damos cuenta que es más importante hacerse las preguntas correctas en el orden correcto. El tiempo es limitado, la energía mental es limitada y tenemos que ser conscientes de donde estamos invirtiendo nuestros esfuerzos.

Gurús de la seducción: La industria del ligoteo

Ahora que los bienes básicos como la vivienda o el trabajo se han industrializado hasta deshumanizarse, era lógico que las relaciones entre hombres y mujeres tuvieran la misma suerte.

Un gurú de la seducción es a una discoteca lo que un experto en vino es al Don Simón con sacarina. O sea, una tomadura de pelo.

Los ideólogos nazis sabían que el mejor lugar para esconder una mentira es entre dos verdades. Pero esto es un business y los negocios solo entienden de beneficios en el menor tiempo posible. El concepto de familia desaparece, el instinto reproductor del macho va a seguir donde estaba. Y claro, entre cenizas y crisantemos la picaresca española se hace fuerte.

Se está llegando a un punto en el que chavales pagan dinero y hacen cursos por aprender unas palabras mágicas que desaten las hormonas femeninas. Es como pensar que podemos aprender a tocar el piano viendo el concierto de Queen en el Live Aid de 1985. Absurdo.

Puestos a perder la timidez, mi consejo es que se oriente hacia algo más productivo. Por ejemplo: Te levantas una mañana, se te ocurre una idea para hacer dinero y terminas llamando a puerta fría, despeinado y en chándal, a la empresa de marketing más cercana a tu casa.

Suelo equiparar a los gurús de la seducción con los gurús del SEO y del posicionamiento web. Como si ligarse a Google fuese cuestión de encadenar las palabras apropiadas en el momento adecuado. Ridículo.

Como decían los Celtas Cortos, apartad o escuchad pero andaros con cuidado. Si hay industria, hay negocio, y no hay nada mejor para los negocios que las migajas que matan el hambre, pero que te hacen volver a por más.

En tiempos donde la masculinidad escasea, los gurús de la seducción inventan técnicas absurdas para que la parte gamberra del varón despierte tarde, mal y pasando por caja.

En el colegio nuestras profesoras, (y lo digo en femenino por la parte que me toca), se han esforzado en tener niños calladitos y obedientes. Algo así como una versión beta del "empleado perfecto". Pasan los años y pretenden que el lado gamberro y competitivo que nos fue negado vuelva a emerger aprendiendo cuatro frases mágicas y acudiendo a un taller de habilidades sociales.

Aprovecho este artículo para pedirles a mis antiguas profesoras de la EGB que si quieren enseñar algo útil, que se inventen una asignatura que se llame economía doméstica y finanzas personales. Así evitaremos que jóvenes de provincias vengan a Madrid a ser explotados y que encima a sus padres les cueste dinero.

carta mamá búlgara

Hiperactivos, competitivos y gamberros

Nos ha tocado vivir una época complicada. Cada generación tiene sus blancos y sus grises. Dicen que somos los más preparados. Pero he visto caer de rodillas en el barro a gente que se presuponía brillante. Los he visto desesperarse al no ser capaces de adaptarse a unos entornos competitivos que te roban hasta los crisantemos del jardín. Si me apuras te roban hasta las cenizas del abuelo.

Creo en la amistad. Creo que en ese insobornable sentido de la ética que he visto en muchos de los llamados hiperactivos.

Me gustaría saber si la humildad sirve de algo en la sociedad de supervivencia en la que hemos crecido. Voy a seguir viendo El Padrino y Ciudad de Dios una vez al año. Siempre que las veo aprendo algo nuevo.

Decía un sabio griego: Conoce a los demás y hallarás la sabiduría. Pero conócete a ti mismo y hallarás la iluminación.

Si queremos conocernos a nosotros mismos, es mejor que no dejemos para mañana el saber de donde venimos. He visto a muchos chavales de mi generación volar con alas de papel y gastar una enorme cantidad de recursos en seducir mujeres.

¿Ser competitivo es algo bueno o es algo malo? Por competitividad no me refiero a evitar que tu compañero de clase te copie los deberes. Eso es lo que nos han hecho creer. Memorizar los afluentes del Manzanares y escupirlo en un papel es a la inteligencia lo que el reguetón es a la música.

Como dice Dani, uno de mis grandes amigos: parece que la humidad no es mi mayor virtud.

Como dice otro Dani, otro de mis grandes amigos: no se cual es el secreto del éxito, pero el secreto del fracaso es intentar contentar a todo el mundo.

Y dijo Michael Jordan: Si te pones límites serás un jugador limitado.

Enzo Ferrari, afirmaba que ningún hombre será el mejor sin fuego en la sangre.

Suelo utilizar una frase mía, a modo de declaración de principios: para conquistar el mundo hacen falta dioses paganos.

Se que en este artículo me he ido por las ramas. Lo que me gustaría es romper viejos paradigmas y que tomemos plena consciencia del mundo que nos rodea. Mirando a nuestro alrededor se puede aprender mucho, pero es necesario que aprendamos a pensar de forma transversal, confiando en nuestro instinto, con la mente despejada.

En los próximos años la sociedad se va a ir polarizando. Los que van a vivir bien y los que van a pelear por sobrevivir. Mi consejo es aprender las habilidades que sean necesarias para que nadar entre el barro sea tan relajante como un spa en los alpes. Eso de la zona de confort se lo dejamos a los criados entre algodones. Sobre las relaciones personales actuales, solo puedo decir que a finales del 2004 me propuse envejecer como el vino, nunca como la leche.


Dedicado a Ana García del Río. Para que no nos falten las ganas de seguir reescribiendo nuestra historia con nuestras propias palabras.


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